Ualair el Silencioso era el Gran Mago en el momento en que él que se formo el Concilio que debía de guiar Myth Drannor tras la muerte del último Coronal y la desaparición de la Srinshee con la Torre de Diamante y la Ar'Cor'Kerym.
Una de las primeras acciones en las que estuvo involucrado fue en la creación de los N'Vaelahr (los Soldados Sombríos) un grupo, que actuando al margen por completo del Concilio, tenía como misión frenar en todo lo posible el avance del Ejército de la Oscuridad y descubrir dentro de los elfos todos aquellos que podían ser unos traidores a la ciudad. Para el grupo reclutó a un grupo de aventureros y a un clérigo enano de Dumathoin. La eficacia de los N'Vaelahr se demostró al conseguir evitar el uso del Gatekeeper por parte del Ejército de la Oscuridad.
Quizá uno de los logros más importantes, pero a la vez menos difundidos fue la llamada Tregua de la Araña en la que los elfos pactaron con los drows, cediéndoles la Torre Retorcida a cambio de su ayuda para luchar contra el Ejército de la Oscuridad. Esta Tregua fue aprobada por Ualair junto con Aolis Ildacer, uno de los fundadores de los N'Vaehlar, a pesar de las fuertes reticencias en ambos.
Uno de los mayores sacrificios de la guerra fue llevado a cabo por Rhymallos, el Ojo Oculto, un miembro de los N'Vaehlar que aceptó someterse a un ritual de alta magia en el que fue convertido en un mezzoloth. Por medio de sus conocimientos sobre el bosque, consiguió ascender rápido y cuando estuvo al mando de un regimiento, empezó a informar a los elfo sobre la naturaleza de su enemigo y sobre sus acciones a la vez que evitaba el ataque sobre ciertas zonas por parte de su regimiento.
A pesar de sus esfuerzos, Rhymallos vio como su regimiento, bajo el control de Aulmpiter, fue enviado a buscar pistas sobre las Bóvedas de Uvaeren, un sitio donde los elfos guardaban objetos mágicos de enorme poder. El hecho de que el Ejército de la Oscuridad estuviera a punto de descubrir la forma en como acceder a la Bóveda forzó a Ualair a intervenir. En la lucha que siguió entre él y Rhyamallos contuvieron al Ejército de la Oscuridad, sellando o destruyendo la Bóveda de Uavaeren y según parece muriendo tanto Rhymallos como Ualair. Pese a que muchos creen que murió, el hecho de que la selu'kiira del Gran Mago no apareciera en Myth Drannor hizo sospechar de que seguía vivo, sin embargo, nadie supo de siguientes actuaciones suyas en los conflictos de la guerra.
En verdad Rhymallos y Ualair estuviera sumidos en un sueño mágico en un mausoleo de Impiltur. Solo se despertaron para participar en el ritual de Alta Magia encabezado por Khelben. Ualair actuó como foco junto con vara Negra y compartió su sino, sacrificándose para que la Ciudad de la Esperanza renaciera. Rhymallos, recuperó su forma, tras siglos atrapado en la de un mezzoloth.
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