Reinos Olvidados

 

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.: El Arpa de Siete Cuerdas :.

 

La taberna se encuentra en Secómber, en al Costa de la Espada, en el punto más bajo del pueblo en el cruce de dos callejuelas y al lado de un abrevadero. La primera impresión no es buena, pues es un edificio destartalado, con muchas alas a diferentes alturas y con pocos huecos para cúpulas o ventanas.

Es una taberna en la que resulta fácil perderse pues tiene una gran cantidad de huecos, extraños escalones de subida y bajada y una gran variedad de tapices y muebles extraños, muchos de ellos rescatados de antiguas villas agundinas.

Enfrente de la entrada tiene una enorme baranda para atar a los caballos y encima de ella, destaca un arpa que emite una ligera melodía. El arpa esta animada por el mago local, Amelior Amanitas.

La posada es un lugar ruidoso, en donde los lugareños suelen venir para relajarse y hablar. Además de ellos, es muy común ver a bardos y a una gran variedad de seres extraños, desde aventureros, pasando por medianos, gnomos o elfos.

La fama de la posada viene desde hace unos cuarenta inviernos. Por aquél entonces tenía el mismo aspecto, pero recibía el nombre del Venado. Lo que cambio todo fue la llegada de Talanzh Argenuina. La joven barda semielfa entonó una de las baladas que se convertirían en una de las canciones más tocadas y conocidas de todos los Reinos.

La Balada del Tejedor de Sueños

En el mar de la noche dejé caer mi red

y atrapé un puñado de sueños brillantes,

¿cuál tendréis dama orgullosa y risueña?

¿Este radiante, o puede que aquél?

Resulta muy hermoso, el plateado azul fulgente,

Pues titila en vos la luz, que sus adentros desprenden,

Auque lo mismo hay con éste,

Y aqueste, y aquél otro,

Y no puedo, por más, escoger.

Tomad todos pues ¡Tomadlos todos!

En la actualidad, los bardos usan esta balada como pieza central de un conjunto de canciones y como una especie de recopilación de rumores recientes a la que añaden sus leyendas favoritas y las experiencias extrañas que han vivido.

El hecho de que fuese aquí donde se cantó por primera vez la canción llena de orgullo a los clientes del Arpa. Además, ha hecho que esta taberna sea un lugar de peregrinaje para muchos bardos. Por ello, es muy normal que cada noche asistan de tres a siete bardos a la taberna y que toquen de forma gratuita