Los orígenes del Castillo Dragasta son difíciles de situar en el tiempo. Se sabe que su constructor fue Deros Dragasta, un semienano que tras enriquecerse al robar el tesoro de un contemplador decidió dejar su vida de aventurero. En sus días como aventurero había rescatado a un dragón de bronce, Halatazhler, con el que acabó trabando una amistad. Una vez retirado, Deros pensó en construir un castillo alrededor de la guarida del dragón, éste, cansado de tener que hacer frente a las criaturas que pretendían robar su tesoro aceptó. Así fue como se construyó el castillo Dragasta.
Pese a que ambos durante cierto tiempo lucharon juntos y consiguieron frenar los ataques de orcos y trolls, Halathazhler fue poco a poco debilitándose, cosa que provocó que cada vez más magos decidieran acudir a intentar hacerse con su tesoro.
Un mago calishita de nombre Izhterus elaboró un conjuro que le permitía teleportar al dragón fuera del castillo. Con el fin de garantizarse el éxito, engaño a Deros al mostrarle una visión en la que se veía al dragón entrando en un umbral que él había conjurado. Lo que no sabía Deros es que ese umbral conducía a Baator. Deros murió en su incursión a Bator y diversos demonios entraron en el castillo pero fueron finalmente rechazados por los enanos. Izhterus pudo saquear el tesoro sin problemas.
Sin embargo, la última parte del plan de Izhterus fue su ruina. Izhterus convenció a tres dragones que vivían en las cercanías que el castillo Dragasta esta indefenso y que Halathazhler esta moribundo y su tesoro esperándoles. Los tres dragones llegaron y entablaron un furioso duelo en el que murió Halathazhler y dos de ellos. El último de ellos, al darse cuenta de que habían sido engañados buscó a Izhentar y lo mató.
Sin embargo, el mal ya estaba hecho, el castillo fue asaltado por orcos y trolls, cosa que significo el fin de los enanos y del castillo que quedó en ruinas. Poco después una tribu de grandes trasgos ocupó el castillo y lo usó como base para lanzar ataques. Las fuerzas de Aguas Profundas y Puerta de Baldur consiguieron expulsarlos e instalar un templo de Tempus con el fin de vigilar el portal hacía Baator que parecía indestructible.
De alguna forma, algo despertó a los fantasmas del lugar y poco después diversos demonios atacaron el templo de Tempus. Destruidos los fieles de Tempus, los infernales empezaron a lanzar diversos ataques contra los alrededores. En el año 1356 CV, después de que los ataques lanzados por los baatezu junto con los orcos supusieran el freno de las actividades comerciales. La decisión del Concilio de los Seis de mandar un ejército, provocaba el inicio de la conocida Guerra de Dragastar en las que las fuerzas de Aguas Profundas y Amn lanzaron una campaña para contener el peligro que suponían los baatezu de Dragasta.
Durante el mes de Tarsakh las fuerzas de Amn empezaron a moverse hacía los Campos Verdes con el fin de protegerlo de las posibles acciones de los demonios. Sin embargo, una niebla cubrió la zona, obstaculizando la visión. El origen se desconoce, pero ni Khelben Arunsun fue capaz de disiparla. En el mes de Mirtul las fuerzas de Amn empujaron a los baatezu hacía el norte, pero el tráfico al norte de Amn y al este de Irieabor se paró totalmente. No fue hasta el mes de Uktar cuando se pudo dar por finalizada la lucha contra los demonios de Dragasta. Sin embargo se dice que algunas de las criaturas sobrevivieron y que en la actualidad influyen en la política de Amn desde las sombras.
Uno de los grandes héroes de esta guerra fue Reyni Delapond (LN Guerrero 10) que gracias a su carisma y sus cualidades tácticas se ha convertido en uno de los soldados más importantes de Amn. En la actualidad dirige la Ciudadela Rashturl
En la actualidad el castillo vuelve a ser ocupado por sacerdotes de Tempus, sin embargo, éstos se encuentran sometidos a continuas luchas contra seres de la Infraoscuridad que pretenden usar el Castillo Dragasta como base para actuar en la Superficie.
Fuentes
Guía de Volo para la Costa de la Espada
Lands of Intrigues
Escenario de Campaña de Reinos Olvidados
Podéis comentar este artículo aquí