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.: Los Caballeros del Divine Hammer:.

Los Caballeros del Divine Hammer (Mazo Divino) representaban una orden caballería creada durante el reinado del Príncipe de los Sacerdotes Beldinas I, el Lightbringer (Portador de la Luz) para la defensa de Istar y la causa del Príncipe de los Sacerdotes.

Origen

Hasta el reinado del Príncipe de los Sacerdotes Beldinas, Istar dependía de los Caballeros de Solamnia para su protección. Aunque disponía de vastas legiones de Scatas, soldados profesionales istarianos, eran las órdenes solámnicas las que lideraban a esos ejércitos en la batalla, guardaban el Gran Templo y el orden en el sagrado imperio.


Cathan MarSevrin, un rebelde taolí que perdió a toda su familia excepto a su hermana menor a causa de una plaga conocida como Longosai, se unió a un grupo de bandidos liderado por el Barón Tavarre de Luciel- quién también había sufrido una gran pérdida por culpa de la plaga- que se rebelaba contra la indiferencia de Istar para con la grave situación de Taol. Los bandidos capturaron a Lady Ilista, hija venerable de Paladine, y el monje Beldyn, quien curó milagrosamente a muchos afectados por la Longosai.

El, por entonces, Príncipe de los Sacerdotes Kurnous envió soldados a Taol para sofocar la rebelión, pero la consecución de la Miceram (la Corona del Poder) por parte de Cathan para ofrecérsela a Beldyn de manera que fuera capaz de proclamase legítimo Príncipe de los Sacerdotes, detuvo el ataque de los Scatas, quienes reconocieron la autoridad del auténtico Príncipe de los Sacerdotes por derecho. Beldyn- por entonces ya conocido como Beldinas-, Cathan, Tavarre y los soldados imperiales se dirigieron a la capital entonces para reclamar la abdicación de Kurnous. Cathan perdió su vida intentando salvar a Beldinas de la última de las arterías de Kurnous. Furioso y asustado, Beldinas consiguió lo imposible: el milagro de la resurrección.

Cathan iba a convertirse en Caballero de la Corona como recompensa por sus honorables acciones. Sin embargo, en la vigilia que siempre precede a tal acontecimiento, Cathan fue visitado por un extraño monje que respondía al nombre de Hermano Jendle, del cual recibió una visión: un mazo ígneo surcando el cosmos, aproximándose a gran velocidad en una trayectoria de colisión con Krynn, con un objetivo: Istar.

Tras confiar esta visión a Beldinas, el Príncipe de los Sacerdotes la interpretó como la voluntad de Paladine de golpear al Mal que se extendía por Istar y decretó la creación de una nueva orden de caballería con el propósito de combatirlo. Cathan no había cumplido todavía los veinte años cuando se convirtió en el primer caballero de la Orden del Divine Hammer en el año 40 AC.

Historia

El objetivo principal asumido por la Orden del Divine Hammer era erradicar el Mal en el imperio y en ello pusieron todo el empeño, persiguiendo a los últimos vestigios de la oscuridad: ogros, goblins, Túnicas Negras... Durante veinte años, sus miembros se desplegaron por todo el imperio como una fuerza imparable.

No obstante, la mayor prueba que deberían superar en su corta historia fue conocida más tarde como las Batallas Perdidas. Muchos de sus miembros perecieron durante esta guerra contra las Órdenes de la Alta Hechicería. Mutilada a causa de estos sucesos, la orden de caballería cayó en el declive. La necesidad de nuevos miembros conllevó un influjo de caballeros de calidad inferior. Sin embargo, la orden consiguió prosperar lo suficiente como para continuar su lucha contra el Mal. A pesar de ser sólo una sombra de su gloria anterior, la orden del Divine Hammer recuperó parte de su importancia y perduró hasta que el orgullo del Príncipe de los Sacerdotes provocó la ira de los dioses e Istar fue barrida de la faz de Krynn.

La mayoría de sus miembros perecieron en el acontecimiento que se conocería más tarde como el Cataclismo y que cambió Krynn no sólo en su geografía sino en la psicología de sus gentes. Los pocos Caballeros del Divine Hammer supervivientes, al igual que los Caballeros de Solamnia, fueron injuriados y perseguidos. Muy pocos de estos caballeros, que un día habían representado una formidable fuerza del Bien, sobrevivieron no sólo al Cataclismo, sino al odio de las gentes corrientes de Ansalon. Los que lo hicieron, trataron de olvidar su pasado y jamás volvieron a hablar de la orden. Y, así, los Caballeros del Divine Hammer cayeron en el olvido.

Organización y funcionamiento

A pesar de basar algunas prácticas en la tradición solámnica, los Caballeros del Divine Hammer tenían una estructura y funcionamiento mucho más simplificados.

La orden estaba encabezada por el Grand Marshal quien recibía órdenes directas del Príncipe de los Sacerdotes. El Grand Marshal era el responsable de la supervisión del entrenamiento de los nuevos caballeros reclutados, llegando a ser en casos como el del primer Grand Marshal Tavarre, el propio maestro. Por supuesto, otra de sus funciones era la de trazar las estrategias a seguir a gran escala en la lucha de la orden contra el Mal. Además, el Grand Marshal era el responsable de la organización de los actos ceremoniosos relativos a la orden, ya fuesen torneos, el nombramiento de un nuevo caballero u otros menesteres.

Bajo las órdenes del Grand Marshal se encontraban los oficiales de alto rango, llamados Senior Marshal, cabezas de los diversos destacamentos enviados por todo el imperio para luchar contra el Mal. Los Senior Marshal debían presentar sus informes al Grand Marshal quien a su vez informaba luego al Príncipe de los Sacerdotes. La única excepción a este esquema jerárquico fue la de Cathan MarSevrin quien, debido a su estrecha amistad con Beldinas, era reclamado para presentar sus informes al mismo tiempo al Grand Marshal y al Príncipe de los Sacerdotes.

A las órdenes de los Senior Marshal se encontraban los demás oficiales, los caballeros de menor rango y los escuderos.

Los escuderos recibían el honor de ser recomendados por su oficial al mando para ser nombrados caballeros una vez finalizaban su entrenamiento o cumplían una gran hazaña que los hiciera merecedores de tan distinguida posición. El ritual por el cual un escudero era nombrado caballero fue inspirado en la más antigua tradición solámnica. El escudero debía pasar la víspera a su nombramiento en silenciosa vigilia dentro de la capilla dispuesta en los aledaños a la fortaleza de Hammerhall. Durante esa vigilia, el escudero debía rezar a Paladine y Kiri-Jolith y rechazar toda comida o vino que se le ofreciese. Al amanecer, el escudero salía de la capilla envuelto en albas vestiduras y, escoltado por una guardia de honor que portaba unas espuelas plateadas, un escudo blanco con el emblema del mazo y una espada, recorría la distancia desde la muralla exterior hasta el High Keep, el alcázar principal de la fortaleza.

Allí el Grand Marshal tocaría los hombros del escudero con la espada portada por la guardia de honor y pronunciaría las siguientes palabras: Fe Paladas cado, bid Istaras apalo (En nombre de Paladine, con el poder de Istar)

Miembros destacados

- Lord Tavarre (circa 39 - 19 AC) fue el segundo miembro en unirse a la Orden del Divine Hammer y el primer Grand Marshal. Murió en el ataque de los quasitos a Lattakay.

- Cathan MarSevrin (19 AC), primer caballero del Divine Hammer y en parte artífice de su creación, asumió el cargo de Grand Marshal hasta su presunta muerte tras el ataque a la Torre de la Alta Hechicería de Losarcum. Reapareció casi un mes más tarde de este acontecimiento y renunció a la orden, al ser consciente de las consecuencias de los delirios del Príncipe de los Sacerdotes.

- Lord Olin (19 - 9 AC) sustituyó a Cathan como Grand Marshal, cuando se dio a Cathan por muerto tras el ataque a la Torre de Losarcum. Sirvió en el cargo hasta su muerte, de un ataque al corazón, cuando tenía casi setenta años.

- Tithian (9 - 1 AC), antiguo escudero de Cathan, fue el último Grand Marshal antes de que el Cataclismo sobreviniera a Krynn. Murió en un duelo con Cathan.

Aliados y enemigos

Los Caballeros del Divine Hammer eran totalmente independientes y no respondían más que a su Príncipe de los Sacerdotes. Habiendo sustituido a los Caballeros de Solamnia en la defensa de Istar, los Caballeros del Divine Hammer se erigieron en los únicos abanderados de la causa del Príncipe de los Sacerdotes. Su contacto con otras organizaciones se limitó a la erradicación de aquellas que no fueran consideradas foripon (prohibidas) por real decreto del Príncipe de los Sacerdotes.

Enclaves

La fortaleza de Hammerhall era considerada la maravilla arquitectónica más reciente de Istar: una enorme fortaleza construida a base de granito del color del amanecer. De altos muros almenados que cercaban más de una docena de grandes fincas, la fortaleza no se encontraba dentro de los límites de la ciudad sino en lo alto de una colina al norte de la capital, con vistas a la vasta tierra a su alrededor. En lo alto de la más grande de las fincas que se encontraban en su interior, se distinguía la escultura de un mazo de nueve metros de alto, bañado en oro con su cabeza cubierta de braseros que lo hacían parecer una masa llameante.

Tan vasta era la fortaleza que, veinte años después de que la orden del Divine Hammer sustituyera a los Caballeros de Solamnia como protectores de Istar, la fortaleza seguía inacabada, creciendo constantemente a medida que más y más jóvenes se unían a la orden.

En el gran patio en su interior era común escuchar sonidos de lucha- y los gritos del Grand Marshal Tavarre- mientras los escuderos eran adiestrados en combate.

Nota: Esta información está basada casi en su totalidad en la trilogía Kingpriest, no publicada en castellano. Por ello, se han mantenido los nombres propios sin traducir.