Dragonlance

 

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.: Debate del mes:.

 

 

.: Chistes :.

Caramon se encuentra en su lecho de muerte con toda su familia y seres queridos alrededor. De repente Caramon levanta la cabeza y pregunta:
- Tika, ¿estás ahí?
- Sí, querido, aquí estoy.
- Dezra, ¿estás ahí?
- Sí, padre, estoy aquí.
- Laura, ¿dónde estás?
- Aquí, padre.
- Palin, ¿dónde estás?
- Estoy aquí, padre.
Caramon los mira y grita:
- Entonces, ¿quién demonios está trabajando en la posada?


En un campamento de aventureros:
- Dime, Findan, ¿tienes buena memoria para las caras?
- Sí.
- Entonces no es tan malo que haya roto tu espejo de afeitar, ¿verdad?


Un supervisor es enviado a la escuela elemental de Solace para llevar a cabo una inspección sobre el conocimiento adquirido por los alumnos. El supervisor entra en la clase y le pregunta a un alumno:
- A ver, tú. ¿Puedes decirme quién lanzó la Montaña Ígnea sobre Istar?
El niño palidece y contesta:
- No fui yo, señor, ¡lo prometo!
El supervisor le pregunta a la profesora:
- ¿Qué significa esto? ¡Le pregunto a este crío quién lanzó la Montaña Ígnea sobre Istar y me contesta que no fue él!
- Es un buen chico, señor- responde la profesora.- Si dice que no fue él seguro que es cierto.
El supervisor, furioso, aborda al director y empieza a gritarle:
- ¿Qué clase de escuela dirige aquí? ¡Le pregunto a un crío quien lanzó la Montaña Ígnea sobre Istar y me responde que él no ha sido! ¡Luego le pregunto a la profesora y me dice que es cierto que el niño no lo ha hecho!
- Déjelo en paz,- contesta el director.- Dígame cuánto cuestan los destrozos y yo se lo pago.


Un mercenario del Ejército de los Dragones es capturado y llevado ante un general solámnico. El general mira al harapiento mercenario y le dice:
- Tú, ser miserable, ¿por qué luchas?
- Por dinero, mi señor.- Responde el mercenario.
- ¿Dinero?- El general pregunta disgustado.- Esa no es razón para luchar.
- Perdonad, mi señor,- contesta el mercenario- ¿por qué lucháis vos?
- ¡Yo lucho por honor!- contesta el general orgulloso.
El mercenario lo mira y murmura:
- Bien, ambos luchamos por lo que carecemos.


Caramon: “Bien, Sturm. Me prometiste ser bueno, ¿verdad?”
Sturm: “Sí, padre.”
Caramon: “Y yo te prometí darte una zurra si no lo eras, ¿no?”
Sturm: “Sí, padre, pero ya que yo no mantuve mi promesa no te sientas obligado a mantener la tuya.”


Un doctor le aconseja a un enano que no beba más aguardiente enano.
- El no beber hará tu vida más larga- le dice.
- Está en lo cierto, doctor- contesta el enano.- Una vez me encontré en el fondo de un barranco sin licor durante 24 horas enteras. Aquel fue el día más largo de toda mi vida...


Dos estetas entran en una cervecería. Se dirigen al mostrador para comprar un tonel de cerveza. El tipo del mostrador les dice:
- Hermanos, me temo que iría contra los preceptos de la Gran Biblioteca si os vendiese esta cerveza. No puedo hacerlo.
Uno de los estetas le contesta:
- No te preocupes, buen hombre. Es para el estreñimiento de Astinus.
El dependiente decide que es una buena razón y les vende el tonel. Una hora después de cerrar la tienda, el dependiente se dirige a casa cuando ve a los dos estetas medio desnudos y cantando canciones subidas de tono cerca de una farola. El dependiente se acerca y exclama:
- ¡Señores! Me han mentido. Me dijero que era para el estreñimiento de Astinus.
Uno de los estetas estalla en carcajadas y le contesta:
- Lo es. ¡Porque tan pronto nos vea se va a cagar!


¿En qué se diferencia un funeral enano de una boda enana?
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En un borracho menos.


¿Qué consigues al cruzar un kender con un Silvanesti?
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Un kender cuyos saquillos son mejores que los tuyos.


Dos hombres están sentados en una mesa de la posada El Último Hogar bebiendo. De repente, el primero le dice al segundo:
- ¿Sabes? Después de haber bebido suficiente aguardiente enano puedes tirarte desde lo alto de un edificio y no hacerte ni un rasguño.
- ¡No te creo!- dice el segundo.
- Ven conmigo al tejado y ya verás.- dice el primero.
Así que se terminan sus aguardientes enanos y suben hasta el tejado de El Último Hogar. El segundo hombre mira hacia abajo y bizquea.
- Hay un bueeen trecho hasta allá abajo. ¿Estás seguro de que funciona?
- ¡Por supuesto!- dice el primero- Observa.
El primer hombre salta y cae como una piedra, golpea el suelo y durante un segundo no se mueve. Pero justo cuando el segundo hombre iba a ir a buscar ayuda, el primero se levanta, se sacude el polvo y empieza a subir las escaleras.
- ¿Ves?
El segundo hombre está impresionado y entusiasmado y dice:
- ¡Ahora probaré yo!
En eso que salta, cae como una piedra, golpea el suelo y se queda allí espachurrado.
El primer hombre permanece allí solemnemente durante un segundo. Luego regresa al interior de la posada.
Mientras camina,Tika se pone delante suyo con el ceño fruncido y le dice:
- ¿Sabes? Cuando estás borracho eres un completo imbécil, Fizban.


Un enano borracho se aproxima a las puertas de Thorbardin, donde el guardia está colocado. Como todo lo ve doble, pregunta:
- ¿Puedo entrar, amigos?
El guardia se lo queda mirando y contesta:
-Sí, pero entrad de uno en uno.


Dos gemelos completamente idénticos están sentados en la barra de la posada de El Último Hogar. De repente se les acerca un enano con los ojos como platos.
- ¿Por qué estás tan asombrado?- dice uno de ellos- Somos gemelos.
- ¿Los cuatro?- pregunta el enano.


Un Caballero de Solamnia llegó a caballo a una ciudad y paró en una taberna para tomar una bebida. Desgraciadamente, los habitantes siempre habían tenido fama de meterse con los extranjeros. Cuando el Caballero se terminó su bebida, se encontró con que le habían robado el caballo.
Volvió a la taberna, lanzó la espada al aire, la recogió por encima de su cabeza sin ni siquiera mirar y la clavó en una mesa situada en frente suyo.
- ¿Quién de vosotros me ha robado el caballo?- gritó violentamente.
Nadie contestó.
- Muy bien, voy a tomar otra cerveza y si para cuando acabe mi caballo no está de vuelta, tendré que hacer lo que hice en Solamnia. ¡Y no me gustó lo que tuve que hacer en Solamnia!
Algunos de los congregados allí se movieron intranquilos. El Caballero, fiel a su palabra, se tomó otra cerveza, salió fuera y vio que su caballo había sido devuelto. Así que montó y empezó a cabalgar hacia las afueras. El tabernero salió corriendo de la taberna y le preguntó:
- Señor, antes de que os vayáis, decidme: ¿qué pasó en Solamnia?
El caballero se giró y le dijo:
- Que tuve que regresar a casa caminando.


Tanis hizo un largo viaje hasta la Torre de Wayreth para encontrarse con Par-Salian. Quería preguntarle al viejo mago si era posible que le retirara la “maldición” con la que había estado viviendo durante los últimos 40 años.
El mago se rascó la barbilla pensativamente y dijo:
- Quizás, pero deberás decirme las palabras exactas que se utilizaron para maldecirte.
Tanis sin vacilar contestó:
- Yo os declaro marido y mujer.


Un joven marinero de Ergoth está siendo examinado por un viejo capitán.
- ¿Qué harías si estallara una tormenta?
- Echaría el ancla.
- ¿Y si viniera otra tormenta?
- Echaría un segundo ancla.
- ¿Y qué harías si estallara una tercera tormenta?
- Echaría otro ancla.
- ¿De dónde sacarías todos esos anclas?!
- Del mismo sitio del que tú sacas las tormentas.


Un enano entró en la posada de El Último Hogar. Pidió tres pintas de cerveza, se sentó al final de la habitación y bebió un sorbo de cada una por turnos. Cuando se las acabó, volvió a la barra y pidió tres más.
Caramon le dijo:
- ¿Sabes? Te sabrían mejor si las compraras de una en una.
A lo que el enano le respondió:
- Bueno, verás: yo tengo dos hermanos. Uno está en Sancrist, el otro está en Taladas y yo estoy aquí, en Solace. Cuando dejamos el hogar, nos prometimos beber de esta manera para rememorar aquellos días en que bebíamos juntos.
Caramon admitió que era una buena idea, así que no dijo más.
El enano se convirtió en un cliente habitual de la posada y siempre bebía de la misma manera.
Un día llegó y pidió dos pintas. Todos los otros clientes habituales se percataron y guardaron silencio. Cuando volvió a la barra para pedir una segunda ronda, Caramon le dijo:
- No me gustaría invadir tu intimidad pero quiero ofrecerte mis condolencias por esta gran pérdida.
El enano lo miró confuso durante un instante y luego una luz apareció en su mirada y se rió.
- ¡Oh! No, todos están bien. Es que yo he dejado la bebida.


El gnomo que inventó el carro murió y fue a los Siete Cielos. En las puertas, el portero le dijo al gnomo:
- Has sido un buen chico y tu invento- la cadena de montaje- ha cambiado el mundo. Como recompensa, puedes conocer a quien quieras de los Siete Cielos.
El gnomo se lo estuvo pensando y al final dijo:
- Quiero conocer a Reorx.
El portero lo llevó hasta la sala del trono y le presentó a Reorx. El gnomo le preguntó al dios:
- ¡Ey! ¿Eres tú el que inventó a las mujeres gnomo?
- Sí- respondió Reorx.
- Bueno,- dijo el gnomo- tu invento tiene taras importantes.
1. el acabado frontal es demasiado protuberante.
2. parlotea a grandes velocidades
3. su mantenimiento es muy costoso
4. necesita constantemente ser repintada y pulida
5. está fuera de funcionamiento 5 ó 6 días de cada 28
6. la parte trasera se bambolea demasiado, y
7. el gasto es prácticamente superior a los beneficios
- Mmmmm...- respondió Reorx- espera.
Cogió su Superordenador Celestial, apretó unas cuantas teclas y esperó los resultados. El ordenador imprimió una hoja.
- Puede ser que mi invento sea defectuoso- le contestó Reorx al gnomo- pero de acuerdo con las estadísticas, ¡mi invento lo utilizan más gnomos que el tuyo!


¿Cuántos orcos necesitas para pintar una pared de verde?

Pues depende de la fuerza de tu enano...