Dragonlance

 

.: Menu :.

 

 

.: Debate del mes:.

 

 

.: Branchala :.

Branchala (pronunciación: Brancala), conocido también como el Rey Bardo, la Canción de la Vida o Maestro Cantor -entre otros nombres-, representa el poder divino de la inspiración. Cuentan las leyendas que surgió de la risa de Habbakuk y muchas veces es presentado como el compañero de éste.

Ambos dedican sus esfuerzos a fortalecer conjuntamente la armonía del mundo natural y la canción de la vida. Branchala reside en la Cúpula de la Creación y los símbolos que lo identifican son el arpa dorada y la flauta (de madera o de plata). Sus dominios son el Caos, la Astucia, el Bien y la Suerte. Aquellos que dirijan su mirada al cielo en una noche estrellada verán una constelación en forma de arpa, formación estelar que identifica a esta deidad en la bóveda celeste krynniana.

Historia

Brancala acudió a la llamada de los primeros dioses desde el Más Allá durante la Era del Nacimiento, aliándose en seguida con el jefe del panteón del Bien, Paladine, y colaborando a partir de ese momento en la creación del mundo. Se dice a menudo que Branchala cantó la primera canción de la creación, la agridulce melodía que resuena continuamente en los corazones de los mortales. Sus primeros esfuerzos se centraron en establecer un lugar para el romance, la caballerosidad, la estima y el amor por el arte y la melodía en las civilizaciones krynnianas.

Amado por los elfos, fue elevado a una posición de gran influencia en dicha sociedad, aunque se distanció de otros mortales durante la Era de los Sueños. Por el contrario, confió en que las otras razas llegaran a apreciar la inspiración que él ofrecía por sí mismas, lo que significó que su Orden fuera menor y más itinerante que la de sus hermanos divinos.

Sin embargo, en tiempos de tumulto y desesperación como las Guerras de los Dragones o la Guerra de la Lanza, los mortales buscaron su patrocinio para iluminar sus corazones y darles esperanza. Es poco antes de la Guerra de la Lanza cuando Branchala vuelve a mostrarse a los mortales, por primera vez tras el Primer Cataclismo. Los elegidos son kenders y elfos en primer lugar y, más tarde otras razas. Los clérigos de Brachala ayudan a combatir la Pesadilla de Lorac tras la conclusión de la Guerra de la Lanza mientras los bardos cantan las proezas de los Héroes de la Lanza por todo Ansalon.

Tras la Guerra de los Espíritus resurge con nuevo ímpetu urgiendo a sus seguidores a sanar las heridas del mundo, especialmente aquellas causadas por la magia de los dragones supremos.

Branchala en Krynn

Como decíamos al comienzo, Branchala es conocido en Ansalon con distintos nombres, que varían según la nación y la raza.

Para los humanos es el Rey Bardo, Canción de la Vida o Maestro de la Canción en Goodlund y Bran en Ergoth.

Entre los elfos adopta también distintos nombres, siendo Astarin para los silvanesti, Astra para los qualinesti- entre quienes el culto a esta divinidad ha sido siempre muy importante- y Estarin entre los elfos marinos que habitan en las profundidades oceánicas, donde la canción de una ballena habrá sido inspirada por Estarin. Entre éstos últimos, los elfos dargonesti suelen representar a Branchala como un pez payaso.

También los irdas tienen una especial conexión con Branchala, a quien llaman el Rey Bardo.

Los enanos de Thorbardin lo llaman Bardilun, dios de la fiesta, la bebida y los cuentacuentos, mientras que los minotauros de Mithas se refieren a él simplemente como El Jardinero.

Si al espíritu de algún mortal se podría asociar el carácter de Branchala es sin duda al kender. Entre esta pequeña e inquieta raza, Branchala es el Maestro de la Canción.

En la región de Khur, sus habitantes creen en un dios llamado Kensin el Astuto, travieso bromista y patrón de la música, la danza, la risa y el vino. Esta divinidad parece estar muy asociada con Branchala.

Durante el dominio del imperio istariano, Branchala era conocido como la Canción de la Vida, dios de los cantantes de coro cuya música espiritual alababa la gloria de Bah'Mut (Paladine) y de la gente de Istar.

Sin embargo, en Taladas Branchala es apenas conocido, siendo considerado un avatar de Habbakuk. Por consiguiente, no existen clérigos de Branchala en este continente.

Clero

Desde la Era de los Sueños, aquellos que percibían la Canción de la Vida y ansiaban vivir en armonía con ella se han sentido atraídos por el culto a Branchala. A pesar de que la iglesia de Branchala ha estado activa desde los albores de la historia de Krynn, su fe nunca ha tenido una estructura definida. Entre sus seguidores se encuentran elfos, centauros y otras criaturas silvanas, humanos y muchísimos kenders. La naturaleza errática de sus sacerdotes sirve bien a los propósitos de esta fe de predicar la armonía con el mundo natural y la sanación de las heridas del corazón.

La Iglesia de Branchala cuenta con pocos templos construidos como tales. Tabernas y escuelas de bardos construidas en nombre de Branchala se usan con frecuencia como plataformas para predicar la palabra del Maestro de la Canción.

Los iniciados en el culto a esta divinidad suelen poseer previamente alguna habilidad en poesía o música y se sienten atraídos hacia este culto al presenciar algún festival que los sacerdotes de Branchala organizan. Los principios básicos de la Iglesia de Branchala son tanto mejorar las habilidades artísticas de uno como simplemente apreciar el poder de la belleza para curar las heridas del mundo. Por ello, todo clérigo aprende a cantar, bailar, escribir canciones o cuentos o cualquier otra habilidad artística que pueda servir al propósito de su dios.

Todos los clérigos deben invertir parte de su tiempo a la creación de obras consagradas a Branchala. La naturaleza de estas obras puede ser elegida libremente por su autor, aunque generalmente su creación suele llevar años en las que el clérigo descubre su conexión con la Canción de la Vida.

Los clérigos de Branchala también acometen como otra tarea propia del culto a su divinidad el fomento de la alegría en sus respectivas comunidades, por lo que los clérigos locales suelen organizar eventos en tabernas, festivales y similares donde la gente pueda alejar su mente, por un tiempo, del tedio del día a día. Por ello, un clérigo de Branchala tendrá un papel central en la vida social de una población.

Sin embargo, esto no debe llevar a engaño. El clero de la Iglesia de Branchala se opone frontalmente al despotismo y la tiranía y no dudarán en armarse para defender a los más débiles, si tienen la posibilidad, con todo aquello que les pueda resultar de utilidad. De hecho, algunos sacerdotes han llegado incluso a encontrar formas de utilizar sus instrumentos como armas o como lugares donde esconderlas. Además, a pesar de su origen cuestionable, la magia primigenia es aceptada por la fe de esta divinidad y es percibida como una nueva incorporación a la sinfonía de la naturaleza.

Actualmente, los sacerdotes de Branchala se ven enfrascados en la aciaga labor de restaurar las tierras de Nalis Aren, el Lago de la Muerte en Qualinesti, en colaboración con clérigos de Habbakuk y Chislev.

Dogma

Deja que la música divina guíe tus pasos en el baile de la vida. El arte se crea por el placer de crearlo. Interpreta siempre al máximo de tus posibilidades, ya estés ante un reo o un pordiosero. Respeta la naturaleza, ya que es la fuente de la vida. Termina siempre el día con una buena historia. Usa tus talentos para beneficiar a los necesitados.

Celebraciones y días sagrados

A parte de la llegada de la primavera y Yule, los fieles de Branchala consagran otro día festivo a la exaltación de los principios de esta fe: el Brankal Enkorath, o Celebración de Branchala. Este día sagrado no se celebra en una fecha exacta sino que varía con las costumbres locales. Miembros del clero participan en los festivales que tienen lugar durante el Brankal Enkorath, componiendo melodías y sonetos o bendiciendo a los recién nacidos.

Rituales

Podríamos decir que el ritual más importante en la vida de un clérigo de Branchala es su ritual de iniciación a la fe de esta divinidad, el Descubrimiento. El acólito es enviado en una marcha errante por tierras salvajes provisto de suficiente pergamino, provisiones y un instrumento a su elección. El acólito deberá regresar pudiendo ser capaz de relatar numerosos ejemplos de la belleza de la naturaleza y habiendo inmortalizado sus viajes mediante canciones o rimas. No existe plazo alguno para llevar a cabo este ritual.

Una vez que han ingresado en la Iglesia de Branchala, los clérigos deben actuar una vez al día, a la salida del sol. Este es el momento en que podrán renovar todos sus conjuros divinos.

Sus oraciones son breves y generalmente se dedican a dar gracias por los más mundanos aspectos de la naturaleza, tales como un río que conduce sus aguas hacia una laguna o el viento que mece los árboles y la hierba.

Vestimentas

Los clérigos de Branchala visten ropa de viaje de colores verdes y amarillos y llevan un medallón de la fe elaborado en oro. No siguen un estilo único por lo que las vestiduras de los clérigos de Branchala son variadas, siguiendo sus propios gustos.

Avatares

Los avatares de Branchala pueden resultar difíciles de identificar a primera vista pues suele elegir formas que se mimetizan a la perfección con las gentes de la zona. Sin embargo, estos avatares pueden ser identificados por su carácter jovial, sus vestiduras verdes y amarillas y sus maneras despreocupadas.

Aliados y enemigos

Además de su legendaria alianza y amistad con Habbakuk, que se traduce en una estrecha colaboración entre los seguidores de Branchala y los habbakitas, el Rey Bardo también trabaja estrechamente con Mishakal. Su temperamento caótico lo lleva a tener bastantes diferencias con Kiri-Jolith, Majere y Paladine pero las tres deidades leales aprecian y apoyan los esfuerzos de Branchala como una necesidad de contraste a sus propios esfuerzos.

Entre los dioses de la Neutralidad, la relación más estrecha que mantiene Branchala es con Sirrion. Ambas deidades comparten el interés por promover las artes y la creatividad, aunque el objetivo de Sirrion se centra más en el propio cambio mientras que Branchala busca guiar a los mortales hacia el cambio a través de la compasión.

Entre los aliados no divinos de esta deidad se encuentran los bralani eladrins, ghaele eladrins y lillends . Bardos y hechiceros son bienvenidos como aliados de este culto, así como los místicos de la Ciudadela de la Luz

Por último, cuando Branchala trabaja en oposición a los dioses del Mal, el centro de su atención es la lucha contra la cruel desesperanza que dioses tales como Morgión o Chemosh extienden por Krynn y la malvada insidia de Hidukkel.

La iglesia de Branchala raramente entra en conflicto directo con otras organizaciones por lo que no suelen tener enemigos reconocidos. Sin embargo, los recientes sucesos de Krynn han provocado una enemistad creciente entre los sacerdotes de Branchala y los Caballeros de la Calavera, por el uso de estos últimos de un misticismo tiránico, así como los magos de la Alta Hechicería, que no ven con buenos ojos la aceptación de la magia salvaje ni a cualquier aliado de un hechicero.

Heraldos

Branchala envía a menudo a un viejo dragón de latón como su heraldo, mientras que su mensajero divino es el Ruiseñor Esmeralda.

Áreas de influencia

Debido a la naturaleza errante de esta iglesia, su influencia se extiende por todo Krynn sin, por ello, tener un dominio diferenciado en ninguna región particular. No obstante, Branchala es un dios muy respetado por los elfos y buena prueba de ello son los dos templos más notorios de esta fe:

•  El Templo de Astarin, en Silvanost: el más grande de los templos dedicados a Branchala, poseía una estructura fabulosa que la reciente invasión minotaura ha corrompido para consagrarlo a Sargonnas.

•  El Manantial Cantor de Astra, en Qualinesti: este templo se libró de la caída de la capital durante la Guerra de los Espíritus, si bien ha sido ocupado por un viejo dragón verde, haciendo imposible su uso para el culto de Branchala.

La pérdida de estos templos ha llevado a la Iglesia del Rey Bardo a fortificar santuarios en Nordmaar y Ergoth durante la Era de los Mortales.

Además, entre las tabernas más importantes que se utilizan como bases de esta religión, destaca la Taberna de la Canción de la Vida, en Palanthas. Curiosamente, en el lugar donde ahora se erige esta taberna, existió previamente un magnífico edificio abovedado que servía como templo de Branchala. No obstante, un empresario lo derruyó durante la Era de Poder con el fin de construir la taberna más grande de la ciudad. Algún tiempo después, sacerdotes de Branchala compraron las tierras en la que se había edificado dicha taberna y la rebautizaron como Canción de la Vida. Esta taberna es ampliamente reconocida por toda Solamnia gracias a sus excelentes actuaciones nocturnas y durante el día sirve como escuela de bardos, bajo la supervisión de Astin Locastus, Sumo Sacerdote de Branchala.

Iconos de la fe

Astin Locastus (? - ? DC), hijo de Jarrus Locastus. Fue su padre quien le enseñó el arte de los bardos en un esfuerzo por pasar más tiempo con su hijo. Astin demostró tener mucho talento y se ingresó en el sacerdocio poco después de la muerte de su padre. Finalmente alcanzó la posición de Sumo Sacerdote de Branchala y es el encargado de supervisar la escuela de bardos de la taberna la Canción de la Vida, en Palanthas.

 

[Volver]